Autenticidad #LetrasDesnudas

Qué extraño
que no te extraño.
Que no te lloro.
Es que estás en mí.

En mi manera tan única de sentir.

Te imagino en miles de rostros.
Te escucho en miles de voces.
Te reconozco a todas horas.
Estás en mí.

En mi manera tan única de vivir.

Te pienso
y te dudo
pero siempre
te vuelvo a querer.

En mi manera tan única de insistir.

Tómate tu tiempo. Yo también lo necesito.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Un Mañana #LetrasDesnudas

No sé qué será
de nosotros
y las palabras
a la deriva.

Ni siquiera me reconozco.
Ni siquiera sé
si el próximo suspiro
será para ti o alguien más.

Tú dices
y no dices.
Me olvidas
y regresas.

Yo me quedo a seguir jugando.

Quién sabe
si el mañana llegue.
Si somos inseparables
y estos momentos, inolvidables.

Mientras el tiempo
nos dé lo que sea
bailemos y juguemos
con fuego.

En las sombras del hoy,
mañana habrá sobras
para contar.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Decreto #LetrasDesnudas

Te soltaré.
Me enfocaré en mí.
Tú regresarás
cuando estés listo.

Mientras,
seré alma libre,
seré mar en calma.
Me dejaré fluir.

Y tú
me buscarás
una y otra vez.
Es inevitable.

Hurgarás
en tus sueños inquietos.
En tus jornadas
de largo aliento.

Resonará mi voz
de seda
en días insolubles
y econtrarás paz.

Me encontrarás.

Decide la hora.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Deseo Navideño #LetrasDesnudas

Oh, blanca navidad.
Destierro.
Me encuentro lejos
y te extraño en silencio.

La gente viene
y va de compras.
Pienso qué regalarte.
Ya sé: pedirías “nada”.

Con estar a tu lado
bastaría.
Con sentarnos a platicar
la época tendría sentido.

¿Y si dejo todo
y tomo vuelo
a media noche?
Sin previo aviso.

Sólo dejando huellas en la nieve como testigo.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

El efecto de los mundiales #LetrasDesnudas

Hay quienes medimos la vida a través de los mundiales.

Cada cuatro años podemos apreciar qué tanto hemos cambiado. ¿Seguimos viviendo en el mismo lugar? ¿Tenemos el mismo trabajo? ¿Tenemos ya pareja? ¿Quizá hasta hijos? ¿O nada de pareja y nada de descendencia?

Mucho puede cambiar en ese lapso, incluso el mundo entero y el modo en que vivimos en él.

Me impactó la perspectiva del compadre Aceves, quien un día reflexionó en voz alta: “¿cuántos mundiales dura un papá? El mío me duró ocho.”

Es cierto. Personas entrañables se nos pueden ir en la espera entre un torneo y el próximo. Un año ves los partidos con esa persona sentada a tu lado, y al siguiente mundial, su asiento está vacío y ya no es lo mismo.

Pensé también en Cecilia niña y su transformación. Cuando le empezó a poner atención al fútbol, tenía diez años.

Cuatro años después, ya estaba en segundo de secundaria y con pretendiente. Pasaron otros cuatro y ya estaba saliendo de la prepa. Llevaba tres novios para el olvido. Otro período y estaba terminando la licenciatura.

Para el siguiente ciclo, ya tenía trabajo y estaba muy decidida a irse a uno más interesante y mejor pagado.

Así hasta que llegamos al 2022 donde veía los partidos que podía en modo mamá Cecilia.

Cómo pasa la vida. Para cuando llegue el 2026, su niño tendrá cinco años.

Entre mundial y mundial, hay un universo de eventos que no sabemos cómo nos van a moldear. Lo que sí, es que siempre somos alguien nuevo.

¿Acaso no es intrigante averiguar quién seremos en el futuro cercano?

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Ventana del tiempo #LetrasDesnudas

Nos asomamos al mundo desde la comodidad de nuestra ventana.

Qué lugar tan cálido. Qué maravilla tenerte a mi lado, tan inocente. Tan pequeñito.

Vemos coches y gente transitar de vez en cuando. Siempre somos tú y yo quienes fabricamos este momento, el que un día se convertirá en recuerdo.

Es inevitable, como el cambio de estaciones que también vemos ir y venir. A veces hay sol y salimos a jugar. A veces llueve o cae nieve y nos quedamos para volver a asomarnos por la ventana.

En esos días descoloridos de aguanieve insípida, deseo que el tiempo se detenga. Que no llegue el día en que tú seas el que está afuera, transitando, cambiando con las estaciones.

Te miraré de lejos y te extrañaré. Me quedaré recordando esas mañanas infinitas donde tu edad era de estar en brazos míos nada más.

Luego lo aceptaré: eres del mundo. Te traje para entregarte porque esa era mi misión. Una vez cumplida, sonreiré levemente desde nuestra ventana.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Dos Estaciones #LetrasDesnudas

Otoño

Vi el cielo que te acompañó un domingo y quedé maravillada.

¿Tus ojos apreciaron el azul triunfante?
Espero que la prisa te lo haya permitido.

Le pedí al viento de favor que le susurrara a las hojas rojizas que pensaba en ti.

Luego le pregunté si tú pensabas en mí.

Cayó nieve.

 

Invierno

Veo la nieve caer y me recuerda a ti. No sé por qué. Todo lo que me has dado es incandescente.

Me pregunto si estás bien. Si tuviste un buen día. Si disfrutaste tu trabajo más que siempre.

Algo en el cielo me dice que debo buscarte una vez más. Que a lo mejor tengo que cobijarte ahora que los copos de invierno cubren nuestras casas.

Pero si te ofrezco mi calor, me vas a destruir de nuevo. Tomarás más de lo que puedo darte.

Prefiero consolarme en mis propios brazos y recordarme que eres un pasado que la nieve enterró.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Impaciencia y tú #LetrasDesnudas

¿Sabes quién eres?
¿Quieres descubrirlo conmigo?
Yo quiero.
Anhelo, fantaseo.

Tu transformación natural.
Palpar tu curiosidad inmensa,
la que alguna vez
me atrapó.

Existe,
en tiempo presente,
ese tú
lleno de pasión.

¿Por qué te temes?

Vuelve a ti
mientras espero
a que arda
tu infinita llama.

Sólo recuerda,
la paciencia sí es finita.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Juramento #LetrasDesnudas

Júrame,
por lo más sagrado,
que recordarás mi voz
aunque hayas olvidado mi nombre.

Mírame
en la única imagen
donde me dibujé
en tu pupila lujuriosa.

Tú ya eres
parte de mí
aunque jamás
te vuelva a hablar.

Llévame
en los confines
de tu corazón fugaz.
Si lo tienes.

Una parte de ti
quedó marcada.
Aunque lo niegues,
ya no eres el mismo.

Búscame
en las horas
de insomnio.
Invócame.

Que lo temporal
se haga eterno
en un silencio
de complicidad.

Júrame que así será.

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Miedo a escribir #AlgoPersonal

¿Tienes miedo a escribir?

Antes sí tenía. Mucho. Una constante en mi vida ha sido el miedo al ‘qué dirán’. Me paralizaba pensar lo que alguien pudiera decirme si no le gustaba lo que escribía. Por esta razón, fue muy difícil plasmar mis ideas y sentimientos con absoluta autenticidad. Buscaba complacer. Buscaba cumplir una expectativa que ni siquiera estaba muy clara.

Creo que lo que me pasó fue una especie de autocensura. Pasó un rato para que me diera cuenta que mi escritura no estaba fluyendo como yo quería y que algo tenía que cambiar.

Hace no mucho tiempo, leyendo un artículo, salió una frase que decía algo como “los escritores no deben tener miedo. Y si lo tienen, deben seguir adelante.” Fue muy fuerte. Mi panorama se transformó y he tratado de vivir con esa filosofía.

En las redes sociales, salió otra idea crucial: el miedo, más que una emoción paralizadora, puede ser un GPS que te indica por dónde tienes que moverte para superar los obstáculos que se te presenten. Me pareció una manera mucho más positiva de enfrentar el miedo a escribir.

Entonces no hay que temerle a la voz propia. Que suene como que tenga que sonar. A alguien, en algún lugar, le va a gustar lo que expresas. Si no gusta, también está bien.

Lo que cada escritor cuenta es de mucho valor.