Presencia #LetrasDesnudas

No te sueño,
pero te escucho
en canciones
y frases sueltas.

Nunca te he visto,
pero tu sola presencia basta.
Estás en la lluvia
y en los pensamientos que no son míos.

Estás en el recuerdo
y en el primer segundo
de la madrugada.
En la primera taza de café.

Estás en el espejo
al dar los buenos días.

No se puede pedir más.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Autenticidad #LetrasDesnudas

Qué extraño
que no te extraño.
Que no te lloro.
Es que estás en mí.

En mi manera tan única de sentir.

Te imagino en miles de rostros.
Te escucho en miles de voces.
Te reconozco a todas horas.
Estás en mí.

En mi manera tan única de vivir.

Te pienso
y te dudo
pero siempre
te vuelvo a querer.

En mi manera tan única de insistir.

Tómate tu tiempo. Yo también lo necesito.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Un Mañana #LetrasDesnudas

No sé qué será
de nosotros
y las palabras
a la deriva.

Ni siquiera me reconozco.
Ni siquiera sé
si el próximo suspiro
será para ti o alguien más.

Tú dices
y no dices.
Me olvidas
y regresas.

Yo me quedo a seguir jugando.

Quién sabe
si el mañana llegue.
Si somos inseparables
y estos momentos, inolvidables.

Mientras el tiempo
nos dé lo que sea
bailemos y juguemos
con fuego.

En las sombras del hoy,
mañana habrá sobras
para contar.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

El efecto de los mundiales #LetrasDesnudas

Hay quienes medimos la vida a través de los mundiales.

Cada cuatro años podemos apreciar qué tanto hemos cambiado. ¿Seguimos viviendo en el mismo lugar? ¿Tenemos el mismo trabajo? ¿Tenemos ya pareja? ¿Quizá hasta hijos? ¿O nada de pareja y nada de descendencia?

Mucho puede cambiar en ese lapso, incluso el mundo entero y el modo en que vivimos en él.

Me impactó la perspectiva del compadre Aceves, quien un día reflexionó en voz alta: “¿cuántos mundiales dura un papá? El mío me duró ocho.”

Es cierto. Personas entrañables se nos pueden ir en la espera entre un torneo y el próximo. Un año ves los partidos con esa persona sentada a tu lado, y al siguiente mundial, su asiento está vacío y ya no es lo mismo.

Pensé también en Cecilia niña y su transformación. Cuando le empezó a poner atención al fútbol, tenía diez años.

Cuatro años después, ya estaba en segundo de secundaria y con pretendiente. Pasaron otros cuatro y ya estaba saliendo de la prepa. Llevaba tres novios para el olvido. Otro período y estaba terminando la licenciatura.

Para el siguiente ciclo, ya tenía trabajo y estaba muy decidida a irse a uno más interesante y mejor pagado.

Así hasta que llegamos al 2022 donde veía los partidos que podía en modo mamá Cecilia.

Cómo pasa la vida. Para cuando llegue el 2026, su niño tendrá cinco años.

Entre mundial y mundial, hay un universo de eventos que no sabemos cómo nos van a moldear. Lo que sí, es que siempre somos alguien nuevo.

¿Acaso no es intrigante averiguar quién seremos en el futuro cercano?

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Ventana del tiempo #LetrasDesnudas

Nos asomamos al mundo desde la comodidad de nuestra ventana.

Qué lugar tan cálido. Qué maravilla tenerte a mi lado, tan inocente. Tan pequeñito.

Vemos coches y gente transitar de vez en cuando. Siempre somos tú y yo quienes fabricamos este momento, el que un día se convertirá en recuerdo.

Es inevitable, como el cambio de estaciones que también vemos ir y venir. A veces hay sol y salimos a jugar. A veces llueve o cae nieve y nos quedamos para volver a asomarnos por la ventana.

En esos días descoloridos de aguanieve insípida, deseo que el tiempo se detenga. Que no llegue el día en que tú seas el que está afuera, transitando, cambiando con las estaciones.

Te miraré de lejos y te extrañaré. Me quedaré recordando esas mañanas infinitas donde tu edad era de estar en brazos míos nada más.

Luego lo aceptaré: eres del mundo. Te traje para entregarte porque esa era mi misión. Una vez cumplida, sonreiré levemente desde nuestra ventana.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Dos Estaciones #LetrasDesnudas

Otoño

Vi el cielo que te acompañó un domingo y quedé maravillada.

¿Tus ojos apreciaron el azul triunfante?
Espero que la prisa te lo haya permitido.

Le pedí al viento de favor que le susurrara a las hojas rojizas que pensaba en ti.

Luego le pregunté si tú pensabas en mí.

Cayó nieve.

 

Invierno

Veo la nieve caer y me recuerda a ti. No sé por qué. Todo lo que me has dado es incandescente.

Me pregunto si estás bien. Si tuviste un buen día. Si disfrutaste tu trabajo más que siempre.

Algo en el cielo me dice que debo buscarte una vez más. Que a lo mejor tengo que cobijarte ahora que los copos de invierno cubren nuestras casas.

Pero si te ofrezco mi calor, me vas a destruir de nuevo. Tomarás más de lo que puedo darte.

Prefiero consolarme en mis propios brazos y recordarme que eres un pasado que la nieve enterró.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Temporal #LetrasDesnudas

Hola,
¿Me estás pensando?
Yo sí.
Sobre todo en el silencio.

Cuando me siento
y me doy cuenta
que estoy sola.
Me faltan tus abrazos.

¿Por qué somos temporales?
Aún si viviéramos
en los mismos lugares,
tendríamos que despedirnos.

Pero hay despedidas
de cinco minutos.
De a la vuelta
de la esquina.

O de hora y media
en carro o autobús.
También las hay
de vuelo redondo.

Unas punzan
más que otras.
En todas se añora.
En todas se atesora.

¿Sabes?
Por fortuna,
las despedidas
también son temporales.

Por eso
te espero
te abrazo
en cada sueño.

Hasta que volvamos a encontrarnos.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

El Principito: Club de Lectura #AlgoPersonal

El Principito es uno de los libros más preciados en mi biblioteca personal. Ahora que me acabo de unir a un club de lectura para analizarlo, me emociona la idea de compartir mis interpretaciones y anécdotas.

Hoy quiero compartir una de ellas.

Hace algunos ayeres, mi mamá me llevó a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Era una época donde esta feria comenzaba a posicionarse como un punto de encuentro importante para acercarse a la lectura.

Yo estaba muy jovencita y no tenía ni idea de qué quería leer o qué podría interesarme. Nos acercamos a un estante y me compró El Principito. Hasta este día, conservo esa copia y es una de mis más grandes joyas.

Me dijo que este libro me iba a gustar mucho y no se equivocó.

Pese a que no había estado en contacto con muchos libros en aquel entonces, supe que El Principito era especial. Las emociones que transmitía eran únicas. Me parece que esa sería la primera vez que las palabras y las ilustraciones me formaron un nudo en la garganta sin entender del todo por qué.

Ahora que me incorporé al club de lectura, veo que remueve muchas cosas en mí que ni sabía que llevaba dentro. Así de poderosa es la literatura.

Anoche empecé a releerlo después de varios años de no haberlo abierto. Tuve uno de los sueños más tranquilos que he tenido en meses. No sé qué signifique eso, pero me gusta el efecto que me está provocando.

Estoy por terminarlo. Una vez que llegue al final, reportaré en este espacio las nuevas lecciones aprendidas. Ese es también el punto: puedes leer el mismo libro una y mil veces y siempre encontrarás detalles diferentes y asombrosos.

A Destiempo II #LetrasDesnudas

II

Nos encontramos
en latitudes equivocadas.
En vidas separadas
y con deseos correspondidos.

En una versión tuya
llena de vigor;
en una versión mía
libre de temor.

Lástima por la época.
Lástima por el tabú.
Justo cuando podríamos
inventar y reinventar el amor.

Maldito destiempo.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.