Temporal #LetrasDesnudas

Hola,
¿Me estás pensando?
Yo sí.
Sobre todo en el silencio.

Cuando me siento
y me doy cuenta
que estoy sola.
Me faltan tus abrazos.

¿Por qué somos temporales?
Aún si viviéramos
en los mismos lugares,
tendríamos que despedirnos.

Pero hay despedidas
de cinco minutos.
De a la vuelta
de la esquina.

O de hora y media
en carro o autobús.
También las hay
de vuelo redondo.

Unas punzan
más que otras.
En todas se añora.
En todas se atesora.

¿Sabes?
Por fortuna,
las despedidas
también son temporales.

Por eso
te espero
te abrazo
en cada sueño.

Hasta que volvamos a encontrarnos.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Lecciones en El Principito #AlgoPersonal

Finalizó el club de lectura y yo encontré nuevas lecciones en El Principito.

A mis 34 años de edad, he descubierto un tema que antes había pasado desapercibido: la autenticidad.

Cuando El Principito llega al planeta Tierra, se encuentra un jardín lleno de rosas que se parecían a la suya y se decepciona, ya que pensó que la que tenía era única en el mundo. Sin embargo, en el diálogo con el zorro, aprende el concepto “domesticar” y cambia su perspectiva cuando le pone un ejemplo muy claro.

Me permito copiar un pequeño fragmento.

Tú no eres para mí mas que un chiquillo parecido a cien mil chiquillos y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. Yo no soy para ti más que uno más entre cien mil zorros. Ahora bien, si tú me domesticaras, nos necesitaríamos el uno al otro. Tú serías para mí el único en el mundo, como yo lo sería para ti.

Crear lazos es parte de la experiencia humana. Todos los creamos con nuestra familia, con personas que alguna vez eran desconocidas pero que luego se convirtieron en amigos entrañables. También los creamos con quienes elegimos como compañeros de vida.

En un mundo de millones de habitantes, con tantos siglos y tanto espacio de por medio, llegan personas que dejan huella. Cada una de ellas es única. Las experiencias son irrepetibles y vamos escogiendo con qué nos quedamos.

Por diversas razones, pueden salir de nuestro espacio y puede que ya no volvamos a coincidir. Sin embargo, ese pedacito de tiempo compartido se puede guardar en un lugar especial de la memoria. Queda el sentimiento de haber creado lazos de significado profundo.

Comentábamos en el club de lectura que El Principito es un libro triste. Me queda como lección corroborar este punto. Es triste despedirse. Es triste dejar ir. Es triste aceptar que las personas son temporales y que su estancia es efímera. No importa cuan fuertes seamos, asimilar todo esto nos deja vulnerables.

No sé por qué no había detectado este tema antes. Me pareció muy claro y estoy agradecida por lo que este libro ha hecho por mí en este momento.

Sin duda, el presente es todo lo que tenemos en nuestras manos. Hay que gozar. Uno también es efímero.

Diferencias #LetrasDesnudas

En un día como hoy, pero de dos décadas atrás, estaría encerrada en casa. Ayunando. Quizá rezando. Soñando despierta con el mar o cualquier lugar que no tuviera cuatro paredes ni confesionarios.

Pensaría en todos los placeres que no merezco porque nací manchada y maniatada. Pensaría que lo terrenal es algo indigno de mi atención. Pensaría que es buena idea no ser nada.

Hoy pienso otras cosas.

Hoy me levanto tarde. Hoy siento vida entre mis piernas y el pecho vibrante, al aire libre.

Hoy estoy pensando que, si el clima lo permite, me voy de día de campo con mi familia a celebrar que nuestras vidas coincidieron.

Y no sentiría que estoy blasfemando.

Hoy estoy pensando que los golpes de pecho ya no van conmigo. Que el sacrificio no me causa alegría.

Hoy estoy pensando que hay otras maneras de honrar el paso por este mundo. Mi imaginación y mis sentidos me llevan de la mano.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Abre la cajita #LetrasDesnudas

Te traigo un regalo.

Abre la cajita.
Suelta el pasado.
Acepta de una vez
que tu nido está vacío.

Cuesta aceptarlo,
pero el tiempo ha llegado.
Tienes que mirarte en el espejo.
¿Te da miedo tu nuevo reflejo?

Eres tú y tus nuevos silencios.
A veces tu nido tendrá visitas.
Sólo que menos frecuentes.
No está mal, ¿sabes?

Abre la cajita.
Eres vulnerable.
Tampoco está mal.
Llora para soltar, no para atar.

Dices que en 30 años
no habías convivido
con tan inmensa soledad.
Oh, fragilidad.

¿No sabías
que los nidos
son temporales?
Oh, ingenuidad.

Abre la cajita.
Llénala de pañuelos
y recuerdos para mirar
en días lluviosos.

Ahora tú necesitas volar.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.