Por qué escribir en inglés #AlgoPersonal

¿Por qué escribir tu primer libro en inglés?

Fue parte de la espontaneidad del proceso creativo. Todos los escritores tenemos historias en nuestras cabezas, y muchas veces, ciertas decisiones surgen de la curiosidad por experimentar.

En mi caso, empecé a escribir “Kaleidoscope Eyes” en el verano del 2016. Estaba de vacaciones con mi familia en México y en septiembre de ese año regresaría a Canadá a seguir estudiando. Como estaba muy decidida a publicar este libro, y como en ese momento el idioma inglés se había convertido en lo más cotidiano para mí, mis escritos resultaron en este idioma.

Al mismo tiempo, me pareció buena idea probarme a mí misma que tenía la capacidad de desarrollar una idea de principio a fin en un idioma distinto al mío y seguirlo aprendiendo.

A partir de esta experiencia, veo grandes posibilidades de expresión en dos idiomas que han sido parte de mí.

Las posibilidades del lenguaje son infinitas y hay que sacarle el máximo partido.

 

¿Formato digital o físico para leer? #AlgoPersonal

Qué es mejor para leer: ¿el formato digital o físico?

Pienso que este debate, en nuestros tiempos, ya no es tanto si uno es mejor que el otro. Es más bien qué es conveniente y eso cada lector lo determina. Hay algunas ediciones de libros físicos que son de colección y esas se pueden disfrutar mejor en casa. Si vas en el transporte público, una tableta electrónica es ideal. Es mucho más ligera y puedes llevar un montón de libros ahí.

Cada persona tiene hábitos distintos. Cada quien se va acomodando a los nuevos formatos. El audiolibro es novedoso, por ejemplo. Alguna vez escuché a alguien decir “el audiolibro es sólo para aquellos que tienen alguna dificultad visual para leer.” Yo no estoy de acuerdo. Hay personas que retienen mayor información escuchando. Entonces este formato es adecuado y benéfico. Se vale consumir la literatura así.

El hecho de que la literatura llegue a más personas en diferentes formatos es buena noticia. Lo que cada quien elija es muy válido.

Escogiendo lecturas y libros #AlgoPersonal

¿Cómo escoges libros o lecturas nuevas?

Antes de la pandemía, recurría mucho a las librerías. Me gustaba tomar un libro cuyo título o portada me llamara la atención y leía las primeras líneas. Si sentía una conexión y quería seguir leyendo, me lo llevaba. Así descubrí a Carlos Fuentes hace tiempo.

También las bibliotecas son importantes para mí. Estamos en plena era digital, pero estos lugares siguen siendo relevantes para toda comunidad. Las recomendaciones de los bibliotecarios es muy precisa. Hasta ahora he tenido buenas experiencias y he descubierto autores que no hubiera imaginado, como Alejandro Zambra.

De adolescente, pude retomar el gusto por la literatura gracias a la biblioteca. Teniendo un mundo para escoger cualquier autor o cualquier género, llegué a poetas como Salvador Novo y Mario Benedetti.

Nunca hay que subestimar el poder de estos lugares.

Me gusta que las personas cercanas a mí recomienden libros o temas para leer. Pongo mucha atención al por qué me hablan de ciertos autores y me da curiosidad. Si no me gusta, ya es otra cosa. Lo que sí, es que estoy convencida que alguien te invita a su mundo a través de una recomendación. Es una manera de formar lazos y es bonito tenerlos en tiempos de confinamiento.

En los últimos meses, me he guiado por reseñas que leo en línea, blogs o temas que son de mi particular interés. Da la casualidad que siempre que estoy investigando sobre algo, hay un libro que está esperando con más información.

Las posibilidades son infinitas.

Miedo a escribir #AlgoPersonal

¿Tienes miedo a escribir?

Antes sí tenía. Mucho. Una constante en mi vida ha sido el miedo al ‘qué dirán’. Me paralizaba pensar lo que alguien pudiera decirme si no le gustaba lo que escribía. Por esta razón, fue muy difícil plasmar mis ideas y sentimientos con absoluta autenticidad. Buscaba complacer. Buscaba cumplir una expectativa que ni siquiera estaba muy clara.

Creo que lo que me pasó fue una especie de autocensura. Pasó un rato para que me diera cuenta que mi escritura no estaba fluyendo como yo quería y que algo tenía que cambiar.

Hace no mucho tiempo, leyendo un artículo, salió una frase que decía algo como “los escritores no deben tener miedo. Y si lo tienen, deben seguir adelante.” Fue muy fuerte. Mi panorama se transformó y he tratado de vivir con esa filosofía.

En las redes sociales, salió otra idea crucial: el miedo, más que una emoción paralizadora, puede ser un GPS que te indica por dónde tienes que moverte para superar los obstáculos que se te presenten. Me pareció una manera mucho más positiva de enfrentar el miedo a escribir.

Entonces no hay que temerle a la voz propia. Que suene como que tenga que sonar. A alguien, en algún lugar, le va a gustar lo que expresas. Si no gusta, también está bien.

Lo que cada escritor cuenta es de mucho valor.

Postura sobre la autopublicación #AlgoPersonal

¿Qué postura tienes sobre la autopublicación? ¿Vale la pena?

Sí, claro que vale la pena. Mi postura sobre la autopublicación es muy concreta: vivimos en una era donde la tecnología nos da una gran autonomía y hay que aprovecharla. Tenemos tantos recursos a la mano que nuestra creatividad puede desarrollarse a diestra y siniestra.

Pienso que la autopublicación es un gran paso hacia el emprendimiento literario. Es involucrarse profundamente con la composición de una obra, desde escribirla hasta supervisar el proceso de diseño editorial cuando ya está lista para salir a la luz pública. Cada paso tiene su propia magia y es posible experimentarlo de primera mano.

Por otra parte, autopublicar en formato digital, a través de un ebook por ejemplo, es una opción muy tangible. También vale muchísimo la pena considerarla, pues hay una audiencia que consume libros en ereaders. Siempre es buena idea ir a donde están los lectores en todos los formatos posibles.

Se dicen muchas cosas sobre la autopublicación y, en general, los comentarios son negativos. La percepción es que este formato es poco profesional y que no hay los mismos cuidados editoriales a comparación de un libro que sale directamente de una de las grandes casas editoriales.

En algunos casos esto es cierto; sin embargo, yo creo firmemente que se puede hacer un trabajo de calidad. Que hay autores muy comprometidos con todos los aspectos de la publicación y que se puede tener éxito cuando este trabajo se toma en serio. El secreto está en tener voluntad para aprender sobre la marcha.