Impaciencia y tú #LetrasDesnudas

¿Sabes quién eres?
¿Quieres descubrirlo conmigo?
Yo quiero.
Anhelo, fantaseo.

Tu transformación natural.
Palpar tu curiosidad inmensa,
la que alguna vez
me atrapó.

Existe,
en tiempo presente,
ese tú
lleno de pasión.

¿Por qué te temes?

Vuelve a ti
mientras espero
a que arda
tu infinita llama.

Sólo recuerda,
la paciencia sí es finita.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

A Destiempo II #LetrasDesnudas

II

Nos encontramos
en latitudes equivocadas.
En vidas separadas
y con deseos correspondidos.

En una versión tuya
llena de vigor;
en una versión mía
libre de temor.

Lástima por la época.
Lástima por el tabú.
Justo cuando podríamos
inventar y reinventar el amor.

Maldito destiempo.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.

Por qué escribir en inglés #AlgoPersonal

¿Por qué escribir tu primer libro en inglés?

Fue parte de la espontaneidad del proceso creativo. Todos los escritores tenemos historias en nuestras cabezas, y muchas veces, ciertas decisiones surgen de la curiosidad por experimentar.

En mi caso, empecé a escribir “Kaleidoscope Eyes” en el verano del 2016. Estaba de vacaciones con mi familia en México y en septiembre de ese año regresaría a Canadá a seguir estudiando. Como estaba muy decidida a publicar este libro, y como en ese momento el idioma inglés se había convertido en lo más cotidiano para mí, mis escritos resultaron en este idioma.

Al mismo tiempo, me pareció buena idea probarme a mí misma que tenía la capacidad de desarrollar una idea de principio a fin en un idioma distinto al mío y seguirlo aprendiendo.

A partir de esta experiencia, veo grandes posibilidades de expresión en dos idiomas que han sido parte de mí.

Las posibilidades del lenguaje son infinitas y hay que sacarle el máximo partido.

 

Miedo a escribir #AlgoPersonal

¿Tienes miedo a escribir?

Antes sí tenía. Mucho. Una constante en mi vida ha sido el miedo al ‘qué dirán’. Me paralizaba pensar lo que alguien pudiera decirme si no le gustaba lo que escribía. Por esta razón, fue muy difícil plasmar mis ideas y sentimientos con absoluta autenticidad. Buscaba complacer. Buscaba cumplir una expectativa que ni siquiera estaba muy clara.

Creo que lo que me pasó fue una especie de autocensura. Pasó un rato para que me diera cuenta que mi escritura no estaba fluyendo como yo quería y que algo tenía que cambiar.

Hace no mucho tiempo, leyendo un artículo, salió una frase que decía algo como “los escritores no deben tener miedo. Y si lo tienen, deben seguir adelante.” Fue muy fuerte. Mi panorama se transformó y he tratado de vivir con esa filosofía.

En las redes sociales, salió otra idea crucial: el miedo, más que una emoción paralizadora, puede ser un GPS que te indica por dónde tienes que moverte para superar los obstáculos que se te presenten. Me pareció una manera mucho más positiva de enfrentar el miedo a escribir.

Entonces no hay que temerle a la voz propia. Que suene como que tenga que sonar. A alguien, en algún lugar, le va a gustar lo que expresas. Si no gusta, también está bien.

Lo que cada escritor cuenta es de mucho valor.

Postura sobre la autopublicación #AlgoPersonal

¿Qué postura tienes sobre la autopublicación? ¿Vale la pena?

Sí, claro que vale la pena. Mi postura sobre la autopublicación es muy concreta: vivimos en una era donde la tecnología nos da una gran autonomía y hay que aprovecharla. Tenemos tantos recursos a la mano que nuestra creatividad puede desarrollarse a diestra y siniestra.

Pienso que la autopublicación es un gran paso hacia el emprendimiento literario. Es involucrarse profundamente con la composición de una obra, desde escribirla hasta supervisar el proceso de diseño editorial cuando ya está lista para salir a la luz pública. Cada paso tiene su propia magia y es posible experimentarlo de primera mano.

Por otra parte, autopublicar en formato digital, a través de un ebook por ejemplo, es una opción muy tangible. También vale muchísimo la pena considerarla, pues hay una audiencia que consume libros en ereaders. Siempre es buena idea ir a donde están los lectores en todos los formatos posibles.

Se dicen muchas cosas sobre la autopublicación y, en general, los comentarios son negativos. La percepción es que este formato es poco profesional y que no hay los mismos cuidados editoriales a comparación de un libro que sale directamente de una de las grandes casas editoriales.

En algunos casos esto es cierto; sin embargo, yo creo firmemente que se puede hacer un trabajo de calidad. Que hay autores muy comprometidos con todos los aspectos de la publicación y que se puede tener éxito cuando este trabajo se toma en serio. El secreto está en tener voluntad para aprender sobre la marcha.

Mis metas literarias 2022

Tan pronto como comienza un nuevo año, llega una gran ola de propósitos por cumplir. Los inicios a veces son prometedores, y otras tantas, no arrancan. Así pasa.

En general, siempre me ha gustado plantearme metas en año nuevo. Esta vez quiero algo diferente: metas literarias. Quiero sentir que estoy creciendo mientras descubro nuevos autores y me involucro en actividades que estimulen mi creatividad como escritora.

No sé si lo había mencionado antes en este espacio, y si sí, lo vuelvo a repetir: durante años me la pasé leyendo autores de un mismo género literario. Ahora que estoy dispuesta a salir de esta fijación, tengo un hambre voraz por lecturas completamente distintas. No sólo lecturas, también contenidos creativos.

Así que aquí va mi lista de metas literarias:

  • Descubrir más autoras latinoamericanas y autores independientes

 

Digamos que el tiempo no es precisamente mi aliado en este momento. Cuando lo sea, aprovecharé al máximo y será maravilloso. Por otra parte, también es reponsabilidad mía integrar estas metas en mi rutina. Así lo veo.

Manos a la obra.

Pasión por la escritura: cómo me adentré en las letras

En mi infancia estuve siempre expuesta a un gran número de historias. A través de libros o películas, e incluso audio, tenía contacto con personajes, mundos y situaciones.

Una característica que me llamaba la atención era que el desenlace de la mayoría de esos relatos terminaba en “fueron felices para siempre.” A mí me causaba conflicto esa conclusión. ¿Por qué no había otro tipo de finales? ¿Por qué se asumía que todos estaban felices y contentos? ¿Acaso era eso posible? ¿No había otro tipo de sentimientos?

Entre más escuchaba esa frase sobre la felicidad, más me decepcionaba y más me urgía encontrar un tipo de cuento diferente. Uno que fuera más original y que se alejara de las utopías. Tenía que existir. Era sólo cuestión de tiempo.

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Sabiduría #LetrasDesnudas

Levante la mano quien sepa lo que está haciendo en el mundo.

¿Hay alguien con los pies bien plantados sobre la tierra?
¿Sí? ¿No?

¿Alguien sabe qué es estar bien?

¿Alguien entiende la felicidad?
¿Alguien ya la encontró?

¿Alguien ya supo dónde está el paraíso o el infierno absoluto?

Yo confieso que no sé nada de eso. Hoy se lo grito al universo en el que me desenvuelvo.

Una energía cósmica misteriosa en mi interior me dice que ya no me obsesione con buscar respuestas. Al final, lo único que se sabe con certeza es que nadie sabe nada. La vida es tan infinita que no nos va a alcanzar el tiempo para aprenderlo todo.

Mejor vámonos de carnaval.

 

Los textos de este blog pertenecen a la autora Alice Strathern.

Aprendizajes de taller

Como había mencionado anteriormente, este año tomé por primera vez un taller de escritura creativa. Haber tenido a Mónica como instructora fue un verdadero deleite. Me gustaron mucho los ejercicios de pensamiento y expresión que hicimos durante el taller así como las historias retadoras que nos dejaba de tarea.

Trabajamos con diferentes técnicas de redacción que no imaginaba que podían detonar tantas ideas y tantas formas de desentumir la mente. Fue una gran experiencia.

Dos cosas en particular se me quedaron muy, muy grabadas:

  • Para escribir sobre emociones complejas, hay que estar bien conectado con uno mismo para poder describirlas.
  • Uno de los grandes inhibidores de la creatividad es el prejuicio. Lo creo absolutamente.

 

Estoy muy motivada a seguir escribiendo libre de tabúes y de barreras que me he impuesto a mí misma. Siento que mi redacción cobró más fuerza a partir de todos los ejercicios que hicimos.

Es que es eso: al final de cuentas, escribir es como ejercitar un músculo. Hay que hacerlo constantemente para que sea firme.

Así que a seguir escribiendo.