No sé por qué este es el único pensamiento que anida en mi cabeza cuando vamos en el coche.
No sé por qué este es el único pensamiento que anida en mi cabeza cuando vamos en el coche.
Hola,
¿Me estás pensando?
Yo sí.
Sobre todo en el silencio.
Cuando me siento
y me doy cuenta
que estoy sola.
Me faltan tus abrazos.
¿Por qué somos temporales?
Aún si viviéramos
en los mismos lugares,
tendríamos que despedirnos.
Pero hay despedidas
de cinco minutos.
De a la vuelta
de la esquina.
O de hora y media
en carro o autobús.
También las hay
de vuelo redondo.
Unas punzan
más que otras.
En todas se añora.
En todas se atesora.
¿Sabes?
Por fortuna,
las despedidas
también son temporales.
Por eso
te espero
te abrazo
en cada sueño.
Hasta que volvamos a encontrarnos.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
Vuelvo a casa,
a mi cuerpo
libre de tu aliento
y de tu voz ausente.
Palabras más,
palabras menos,
eres el agujero negro
que abracé.
Ahora vuelvo a mí.
Quizá te quedes
como tatuaje
en mi pecho vibrante
más de una noche.
Es que eres inevitable.
Te gritaré por dentro
al más mínimo
recuerdo de tus manos.
De todos modos volveré a mí.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
¿Sabes quién eres?
¿Quieres descubrirlo conmigo?
Yo quiero.
Anhelo, fantaseo.
Tu transformación natural.
Palpar tu curiosidad inmensa,
la que alguna vez
me atrapó.
Existe,
en tiempo presente,
ese tú
lleno de pasión.
¿Por qué te temes?
Vuelve a ti
mientras espero
a que arda
tu infinita llama.
Sólo recuerda,
la paciencia sí es finita.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
Júrame,
por lo más sagrado,
que recordarás mi voz
aunque hayas olvidado mi nombre.
Mírame
en la única imagen
donde me dibujé
en tu pupila lujuriosa.
Tú ya eres
parte de mí
aunque jamás
te vuelva a hablar.
Llévame
en los confines
de tu corazón fugaz.
Si lo tienes.
Una parte de ti
quedó marcada.
Aunque lo niegues,
ya no eres el mismo.
Búscame
en las horas
de insomnio.
Invócame.
Que lo temporal
se haga eterno
en un silencio
de complicidad.
Júrame que así será.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
Más allá del bien y del mal.
De lo permitido, de lo prohibido.
Ahí nos podemos encontrar.
A susurros.
Nosotros al anocher.
Tú y yo al amanecer.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
En un universo paralelo,
a lo mejor somos.
Aquí o allá.
Donde la tierra nos toca al mismo tiempo.
Y entonces vemos el amanecer
en tu alcoba o en la mía,
en contemplación compartida.
Sin prisa.
Y entonces tú me das
la aventura que te sobra
y yo te doy
la ternura que te hace falta.
¿En dónde existimos juntos?
Ahí debiéramos florecer eternos.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
II
Nos encontramos
en latitudes equivocadas.
En vidas separadas
y con deseos correspondidos.
En una versión tuya
llena de vigor;
en una versión mía
libre de temor.
Lástima por la época.
Lástima por el tabú.
Justo cuando podríamos
inventar y reinventar el amor.
Maldito destiempo.
Los textos de este blog pertenecen a la autora Alicia Strathern.
¿Por qué escribir tu primer libro en inglés?
Fue parte de la espontaneidad del proceso creativo. Todos los escritores tenemos historias en nuestras cabezas, y muchas veces, ciertas decisiones surgen de la curiosidad por experimentar.
En mi caso, empecé a escribir “Kaleidoscope Eyes” en el verano del 2016. Estaba de vacaciones con mi familia en México y en septiembre de ese año regresaría a Canadá a seguir estudiando. Como estaba muy decidida a publicar este libro, y como en ese momento el idioma inglés se había convertido en lo más cotidiano para mí, mis escritos resultaron en este idioma.
Al mismo tiempo, me pareció buena idea probarme a mí misma que tenía la capacidad de desarrollar una idea de principio a fin en un idioma distinto al mío y seguirlo aprendiendo.
A partir de esta experiencia, veo grandes posibilidades de expresión en dos idiomas que han sido parte de mí.
Las posibilidades del lenguaje son infinitas y hay que sacarle el máximo partido.
¿Tienes miedo a escribir?
Antes sí tenía. Mucho. Una constante en mi vida ha sido el miedo al ‘qué dirán’. Me paralizaba pensar lo que alguien pudiera decirme si no le gustaba lo que escribía. Por esta razón, fue muy difícil plasmar mis ideas y sentimientos con absoluta autenticidad. Buscaba complacer. Buscaba cumplir una expectativa que ni siquiera estaba muy clara.
Creo que lo que me pasó fue una especie de autocensura. Pasó un rato para que me diera cuenta que mi escritura no estaba fluyendo como yo quería y que algo tenía que cambiar.
Hace no mucho tiempo, leyendo un artículo, salió una frase que decía algo como “los escritores no deben tener miedo. Y si lo tienen, deben seguir adelante.” Fue muy fuerte. Mi panorama se transformó y he tratado de vivir con esa filosofía.
En las redes sociales, salió otra idea crucial: el miedo, más que una emoción paralizadora, puede ser un GPS que te indica por dónde tienes que moverte para superar los obstáculos que se te presenten. Me pareció una manera mucho más positiva de enfrentar el miedo a escribir.
Entonces no hay que temerle a la voz propia. Que suene como que tenga que sonar. A alguien, en algún lugar, le va a gustar lo que expresas. Si no gusta, también está bien.
Lo que cada escritor cuenta es de mucho valor.